Late Checkout. Con una copa en la mano, en el bar del hotel, nadie parece tener prisa por irse.
UN MOMENTO QUE SE ALARGA
Debería haber salido hace una hora. La bolsa de viaje espera cerca de la puerta, pero nada urge. Fuera, el campo; aquí, este último momento que uno se concede antes de devolver las llaves. Por la ventana, el campo se extiende hasta donde alcanza la vista. La bolsa de viaje, colocada cerca de la puerta desde esta mañana, no se ha movido.
Hace tiempo que no mira la hora, el check-out puede esperar.