Duna Celestial

Un regreso a los orígenes: lavados que llevan la huella del tiempo, texturas brutas que no intentan agradar. Un estampado de leopardo que recuerda la fauna salvaje del desierto. Marrón, beige, ocre: matices de arena y tierra que absorben la luz del día, hasta que el naranja sanguíneo de la puesta de sol lo enciende todo, la única nota de color real en este paisaje mineral.