El denim
Ya sean sin tratar, desgastados o elásticos, los vaqueros te acompañan en todo momento. Para que mantengan su corte impecable y su color original, el secreto se resume en una sola palabra: moderación.
El lavado
Lava tus vaqueros solo cuando sea estrictamente necesario (basta con hacerlo cada 5 o 10 usos). Para refrescarlos entre lavados, cuélgalos al aire libre o en el cuarto de baño mientras te das una ducha caliente: el vapor hace maravillas.
En la lavadora: siempre del revés, para proteger el tejido y evitar marcas blancas. Elige un ciclo corto a 30 °C como máximo y un centrifugado suave (800 rpm).
El secado
Está totalmente prohibido usar la secadora, ya que daña las fibras de elastano y hace que el algodón encoja. Sécalo en horizontal o colgado por la parte inferior.
El consejo del experto
En el caso de los vaqueros sin tratar, añade medio vaso de vinagre blanco en el compartimento del suavizante durante el primer lavado. Esto ayuda a fijar el color.